La escalera del diseño


“Design Ladder” (la escalera del diseño) es un modelo desarrollado por el Danish Design Centre, y analiza el grado de integración del diseño en las empresas, desde la ausencia total hasta el uso como estrategia corporativa.

Esta escala se basa en la hipótesis de que existe un vínculo positivo entre la inversión en diseño y los beneficios de una empresa. El diseño es bueno para los negocios. Las empresas que utilizan el diseño de forma estratégica tienen más beneficios que las que no lo utilizan o lo utilizan poco. A más inversión en diseño, más competitiva y rentable es la empresa. 

En el nivel más bajo de la escala están las empresas que no utilizan el diseño y en el nivel más alto las que tienen el diseño integrado en la empresa como herramienta estratégica.

Analicemos los diferentes escalones de esta escalera:

design ladder

1. No Diseño

En este escalón se sitúan las empresas que no le dan ninguna importancia al diseño. La identidad, servicios o productos no tienen diseño aplicado. Encontramos en muchos casos gráficas realizadas por ellos mismos o copiados de la competencia. Las tarjetas de visita se lo suelen hacer la imprenta y el rótulo la empresa de rótulos.

La inversión en diseño es nula.

 

2. Diseño como ESTILISMO

En este escalón se sitúan las empresas que utilizan el diseño como elemento meramente estético o decorativo. Para estas empresas, el diseño es una inversión cara y prescindible en la mayoría de los casos. Está en el último lugar de las prioridades y se usa como elemento decorativo y no como diseño pensado.  Utilizan el diseño cuando es imprescindible y buscan un precio bajo. Este tipo de intervenciones se han hecho en la mayoría de los casos, de “diseñadores” poco profesionales, de concursos de diseño donde te dan muchas propuestas, de aficionados, del “primo que sabe dibujar”, “el amigo que entiende de ordenadores”, etc.

Este nivel de diseño aporta muy poco o nada a la empresa y estas empresas tienden a atribuir los resultados poco profesionales a la profesión del diseño cuando lo que se ha hecho es un mal uso del mismo por desconocimiento.

La inversión en diseño es baja.

 

3. Diseño como PROCESO

Aquí la cosa ya cambia. Las empresas ven como el diseño puede hacer crecer su negocio y ser más competitivo. El diseñador forma parte del proceso de desarrollo de los productos o servicios desde el inicio involucrándose en el proceso. El diseño implica resolver un problema con todas las partes implicadas (la parte funcional, ergonómica, estética…) Se trabaja con diseñadores profesionales ya sean externos o contratados que trabajan en sinergia con departamentos de marketing, ventas o producción. El diseño, en este escalón, si que es importante pero no vital. El presupuesto en diseño está incluido en los presupuestos anuales de estas empresas.

La inversión en diseño es media-alta.

 

4. Diseño como ESTRATEGIA

El diseño es fundamental dentro de la empresa no sólo en la creación de nuevos productos o servicios sino que el diseño es el que guía el concepto corporativo.

Son empresas que constantemente están innovando y buscando nuevas ideas. O tienen un departamento de diseño o contratan estudios o diseñadores externos con una alta implicación. En este escalón se encuentran empresas como Nike, Apple o Amazon.

La inversión en diseño es alta.

 

¿Has identificado en que nivel está tu empresa?

 

Si estás en el nivel 1, nunca es tarde para reconsiderarlo. Si no comunicas no existes.

Si estás en el nivel 2, algo es algo. Eso si, la poca inversión que hagas en diseño, hazlo con diseñadores profesionales.

Si estás en el nivel 3, ¡Felicidades! Estás en el camino correcto para el éxito. Genial!

Si estás en el nivel 4… Chapeau. Nada que añadir. Sabes mejor que nadie que hacer para ser grande.

 

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